“The reason birds can fly and we can't is simply that they have perfect faith,

for to have faith is to have wings.”

Peter Pan, J.M. Barrie


2011-10-24

  Era una tormenta endemoniada, de las que matan el sol y encrespan el mar. De las que engullen el mundo y sacuden las estrellas, de las que apagan la luna y hacen temblar el universo entero. 


  Érase, en mitad de aquella tormenta de mil demonios, una barquita de papel. En su interior, un niño de ojos perdidos y mejillas sonrosadas. El temporal hacía zozobrar la frágil barca, y pintaba la cara del niño con las rabiosas espumas de las olas oscuras que ensombrecían el cielo. 


  El niño apretaba contra su pecho una rosa delicada. Sus manos se teñían con el color escarlata de su propia sangre. En el interior de la rosa, habitaba un precioso corazón palpitante. 


  La tormenta eterna envolvía el dulce y risueño niño con sus olas de zafiro, con el plomizo cielo sobre su cabeza infantil. La barca de papel en la que vivía el niño atravesaba el mar en su mismísima furia. 




  En este mundo de dudas, todos somos niños indefensos. La tormenta es la vida. Todos vivimos a la intemperie surcando el mar en una frágil barca de papel. Todos perseguimos  bellos sueños, y nos sangran las manos por los  esfuerzos que debemos realizar para conseguirlos. Pero en el sueño mismo está la recompensa. El amor. 

1 comment:

  1. Idazle handiek ideia sakonak eta mamitsuak adireazten dituzte hitz gutxitan. Berdin-berdin egiten duzu zuk:

    "Pero en el sueño mismo está la recompensa."

    Zorionak!

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