“The reason birds can fly and we can't is simply that they have perfect faith,

for to have faith is to have wings.”

Peter Pan, J.M. Barrie


2011-11-19

Aquél Otoño






   Era otoño, ¿recuerdas? Yo lloraba desconsolada en el banco de un parque. El alma se me escapaba del cuerpo por cada lágrima que me arrancaba la cruel vida. Mi inocencia había sido herida, y teñía con su sangre el color de los árboles. Yo miraba el cielo gris y me preguntaba a mí misma quién era. El mundo parecía arrugarse como el papel ante la llama, y yo estaba dentro del primero. Me sentía la chica más desdichada del universo.

  Tú me viste derramar tiernas lágrimas, y te sentaste a mi lado, a pesar de no conocerme. "No tienes derecho a llorar", me dijiste. Yo te mire, con el alma en un puño, y fueron los mejores treinta segundos de mi vida. Tú me sonreías con dulzura, envolviéndome en tu fascinante mirada color chocolate. "¿Por qué?" te pregunté, con la voz rasgada. "Porque una persona tan maravillosa como tú no tiene derecho a llorar si no es de felicidad. Es un insulto para las personas que sí tienen razones, ¿no crees?". Me arrancaste una sonrisa del corazón, secando mi llanto con una mano de terciopelo. "No te conozco y ya quiero casarme contigo" te respondí, regalándote mi mejor sonrisa. "Sí, quiero" susurraste, cogiéndome de la mano. 


  Me preguntaba si no escucharías el bombardeo que ocurría en mi corazón. Me miraste, y yo te devolví la mirada. Tú la desviaste haciendo gala de unos preciosos hoyuelos, y yo me sonrojé. 


  El mundo era de color rosa, con estrellitas color crema, nubecillas de miel y corazones glaseados con purpurina. 


  Me acompañaste a casa, y yo te dije un inaudible gracias. 


  Me sonreíste, y mis mejillas se encendieron. Me rodeaste la cintura, yo te envolví la cara entre mis manos. Mi cuerpo temblaba, y nuestras miradas se acariciaban. Nuestros labios se tocaron, y yo cerré los ojos. ¿Sería un sueño?


  Pero cuando parpadeé, tú seguías ahí. Tus ojos buscaban los míos. 


  "¿Cuándo volveré a verte?" te pregunté, con los ojos brillantes. "Pronto" me respondiste, y tus pasos se alejaron bajo la tibia luz de otoño. Todavía no te habías ido y ya te echaba de menos. 

 

1 comment:

  1. Oso sakona, asko gustatu zait ipuin hau, besteak bezala baina nondik ateratzen dituzu ideiak?
    Hau zure bizitzako une bat izan al da?
    jajajaja
    bueno,
    jarraitu horrela!

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