“The reason birds can fly and we can't is simply that they have perfect faith,

for to have faith is to have wings.”

Peter Pan, J.M. Barrie


2012-11-21

Para ti

  "Hoy me he despertado a tu lado y me sentí princesa, pero las cosas cambian...¡y de qué manera!

  No me odies por ello pero he visto las estrellas reflejadas en el mar, tan lejos, tan cerca. Y el viento apasionado me ha acariciado el pelo y me ha dicho que vuele más alto. Sé que te estoy haciendo daño, pero quiero que sepas que no cambiaré, que seguiré dibujando corazones en la arena, arrancando flores, manchándome los labios con helado de chocolate, inventándome palabras y fingiendo que existen, cantando fatal en la ducha, escribiéndome poesía en el ombligo, sonriendo a los caracoles, hablando sola por la calle con el teléfono apagado y riéndome a carcajadas como a ti te gusta, a mi manera. Porque llevaré conmigo en una mochila todo lo que hemos vivido, sin tristeza, porque lo bueno no termina, simplemente cambia de forma. 


  Sólo eso, que un placer haber coincidido contigo en esta vida, que te llevaré siempre conmigo, y que te dejo las canciones que cantábamos juntos en verano cogidos de la mano, para que nuestras voces vuelvan a sonar una vez más. Quién sabe, quizás nuestros caminos se vuelvan a cruzar. No sé donde estaré ahora, mientras lees esto, pero te aseguro que muy lejos. Quiero empezar de cero, comerme el mundo y pintar el universo con mis colores. 

  Cada noche pensaré en ti al cerrar los párpados. 

  Un beso:)"


 

2012-11-11

Mirando las olas


Estoy escribiendo a la luz de la luna, arrollada por la brisa en un Universo sin fronteras. Ya no sé qué creer, todo es tan confuso... Miro las olas florecer desordenadas, como sueños que abren sus pétalos blancos y se deshacen en la eterna arena. Ya no hay rastro de las iniciales pintadas por risueños en la ondulante playa, porque esos sueños que vuelan alto y luego son engullidos por otra marea los han borrado. El tiempo ya no importa aquí, corre como el viento y se detiene por momentos. Recuerdo las sonrisas, la música, el amor... y me preguntó si realmente viví alguna vez en ese planeta. Ya nada parece real, temo no despertar y quedarme encerrada en este sueño fascinante y quieto. Porque mis pensamientos sobrevuelan las suaves nubes, pero solo avistan agua, y más agua... Estoy bloqueada en mí misma, y no me sé la contraseña. No estoy atrapada en una isla desierta, pero es como si lo estuviera. Porque miro las estrellas y les pregunto ¿Quién soy?, ¿De dónde vengo?, ¿A dónde voy?... Y solamente escucho el silencio cantar. No quiero ser diferente a mí, ni siquiera aparentarlo, solo quiero encontrar un mundo en el que yo sea algo. Porque sé que estoy aquí por algún motivo, y es irónico preguntar, pero miro al futuro y solo veo, solo mar. Yo bailo bajo la luna, no dejo de sonreír, vivo la vida dentro de mí, y simplemente me regalo ser feliz. Porque el presente es solo tuyo, no debemos dejarlo ir.

  

2012-11-07

La Rosa y sus Espinas




  El día en que Geraldine iba a morir, encontrose a la madrugada en un lecho de blancos pétalos de rosa. La hermosura de las dulces hojas como sueños cumplidos la embriagó. 

  La mujer salió al jardín en ropa de cama, con sus risueños tirabuzones brillando a la melosa luz dorada. Miró de un lado a otro, en la cristalina fuente, en el patio interior y todas las torres. Pero la señorita nada halló fuera de costumbre.

  Sola en el palacio cuando asomó la luna, tachonada de bruma, Geraldine se resguardó junto a la chimenea anaranjada. Sus pupilas huidizas escrutaban el aula, las cejas de la dama se fruncían, nerviosas, y sus manos se aferraban a la silla sin sangre que fluyera por ellas. Cada instante la doncella se giraba para mostrar su pálido rostro a la entrada, temerosa de que nadie penetrara. Bajo un pliegue de su vestido, sacó ella mediante un suspiro, un tallo de rosa retirado del jardín que se debió hallar entre las sábanas de su alcoba. Ya tenía los pétalos y el tallo; lo siniestro, que las espinas jamás se encontraron. Aquella noche macabra, gritos horribles despuntaron el alba. El reloj del palacio se paró cuando una mirada de agonía lo señaló.

  El día siguiente a la madrugada, Geraldine no despertó. Su cuerpo amaneció en un lecho de rojos pétalos blancos, y sus ondulantes tallos. Aquella mañana, sin embargo, la rosa entera se halló; pétalos, tallos...y ensangrentadas espinas. Y, a su lado, una nota. "No todo lo que brilla es plata", firmada por "La Rosa y sus Espinas".