“The reason birds can fly and we can't is simply that they have perfect faith,

for to have faith is to have wings.”

Peter Pan, J.M. Barrie


2013-04-24

El País de Nunca Jamás


 

  Quien quiera un príncipe azul y un final comiendo perdices, que vaya a la librería más cercana a pedir su cuento de hadas, porque lo malo de crecer es que abres los ojos y ves brujas y más brujas, sin olvidarse de las pobres hadas anoréxicas a las que lo que más les pesa son las alas, y unicornios maquillados que en realidad son burros con un rollo de papel higiénico en la frente. Seamos realistas, ¡no me extraña que Peter Pan quisiera ser niño para siempre! Si fuera posible, pagaría lo que hiciera falta para adquirir un pasaporte de ida sin regreso al país de Nunca Jamás y que la ilusión de la infancia me hiciera volar sin preocuparme de otra cosa que no fuera la reserva de polvos mágicos.

  Imagina un lugar en el que nadie es juzgado por su apariencia, donde los buenos ganan y los malos aprenden la lección, donde el simpático cocodrilo que se tragó el reloj recuerda al viejo pirata que persiguiendo el mal de otras personas pierde su propio tiempo, donde puedes llegar a volar alto con confianza y polvo de hadas, donde las personas se preocupan por el resto, donde la magia es lo menos mágico...

2013-04-19

Derecho a equivocarse



  Tropezar en la vida con  personas especiales, tú, el destino y la noche, jugando con las estrellas a ser un error hermoso.

  No importa cómo, ni por qué, pero hay cosas que suceden y te hacen ser quien eres. Quizás pudo ser de otra manera, puede que ni siquiera cambiara la suerte, pero yo me declaro culpable del pasado y el presente, y en el futuro no dudo que seguiré siendo imperfecta, un error, un desastre. Pero si hubiera nacido para ser perfecta mi vida no tendría sentido, ni camino, ni meta. Ahora sé cual es mi cometido, cometer todos los errores que pueda, el primero mi sonrisa, y enmendarlos con errores más bonitos, como la tuya.


2013-04-17

Ese "para siempre"


  Las palabras se agotan. Ya no quedan ánimos para dar, ni siquiera a uno mismo, cuando la luz se apaga lo triste es que cada uno guarda con recelo su pequeña llama en vez de encender una hoguera que aguarda el día en el que todos seamos uno y lo demás sea historia. 

  Y, esas palmaditas, ¿para qué?, si no hay consuelo creíble en este mar de dudas e incoherencias, si los días son eternos para todos en la soledad del océano. No te voy a mentir, todo no saldrá bien, posiblemente incluso el peso del agua te hunda cada vez más, hasta que llegue un vano impulso que te dé fuerzas para seguir nadando contra la corriente, y perderte en la tiniebla de un nuevo día llamado "mañana".


  Solamente te puedo ofrecer esa sonrisa triste, que dice "estoy contigo, no estás solo, nos hundiremos juntos y pase lo que pase cada instante es un tesoro si es a tu lado", y darte la mano enfrentados al destino, en un para siempre que se perderá en el infinito.