“The reason birds can fly and we can't is simply that they have perfect faith,

for to have faith is to have wings.”

Peter Pan, J.M. Barrie


2015-11-27

Cincos



  Son  científicos de la belleza. Usan  fórmulas para comprender la incandescencia de una mirada, el cosquilleo que produce el viento en la nuca y la lentitud de un beso.

  Son destripadores de poesía. Descuartizan los versos, los desmembran, desangran. Y no paran hasta que se pierda el eco de su último latido.

  Son látigos de palabras. Roban obras de arte y las transforman en rotas, astilladas espadas, y te las clavan, aunque sean hermosas.

  Son puntuadores de talento. Da igual quién seas, o qué hagas, siempre serás un aprendiz, y aunque realmente no lo seas, te convertirán en ello. Aunque no te conozcan, te harán ser mediocre, como ellos. Y si te niegas, serás una oveja descarriada, y te juzgarán de inepto. No les gustan las personas misteriosas y profundas. Quieren mentes manipulables y conformistas a las que poder dar forma, de manera que si ya la tienen, se deformarán.

  Son  verdugos de ilusiones, caníbales de sueños, demoledores de imaginación. Te enseñan maravillas, pero no te dejan disfrutarlas. Te dicen que son lejanas, hipócritas, inmaduras. Que tu único propósito en la vida es observarlas y analizarlas detalladamente, desgastarlas hasta el punto de que pierdan el sentido.

  Son actores sin vocación. Apenas hablan, solo recitan diálogos mil veces repetidos, insípidos, fríos desde el primer instante. Algunos se salvan, unos pocos son apasionados, pero la gran mayoría cae en la inercia. En los comienzos fueron brillantes, revolucionarios y fascinantes amantes del mundo, pero el mundo cambió, y ahora son simples funcionarios cumpliendo normas. Escriben enunciados, crean bucles de fechas, y releen, y repiten. Están desmotivados, y se rinden fácilmente. No quieren enseñar, quieren que respondas su pregunta exactamente como ellos lo harían, para  ponerte un número que no demuestra nada.

  La mayoría son cincos; personas diez suspenden.